SIVILA

Visitación Sivila de Jímenez.

Fecha y lugar:
1876- 1908, El Totoral, Las Capillas – Jujuy. (Argentina).

Biografía:
Según la reconstrucción de Antonio Pelari, Visitación era tímida y callada. “Cuando alguien buscaba sus ojos, sus ojos buscaban el suelo. Creía en Dios y también en las cosas simples: el amor de un hombre por vez, el trabajo y vivir sin hacer daño”. Dicen que estaba casada y separada, y que desde hacia dos años tenía una pareja estable llamado Julian Medrano. Viviendo en una zona rural, Monte Alto Niña solía ir habitualmente a la ciudad a vender productos del campo. El 1 de junio de 1908, cuando montaba su caballo por los alrededores de Jujuy fue asaltada por un gaucho Leonardo Condori, quien primero le propuso relaciones sexuales, luego intentó violarla y al no lograrlo la mata. Hay varias versiones respecto a la muerte pero todas coinciden en que arrastró el cuerpo hasta su casa donde la viola y descuartiza para comérsela. El criminal con antecedentes de otro feminicidio, el de Francisca Macha, fue capturado y condenado a pena de muerte, que posteriormente fue conmutada a cadena perpetua la cual no terminó de cumplir ya que fue liberado en su ancianidad. Primer caso conocido de feminicidio con canibalismo. El asesino es llevado al hospicio de enfermos en 1919.  La brutalidad del asesinato conmocionó en su comunidad, que convirtió su tumba en un lugar de oración, habiendo también quienes afirman haber recibido milagros que abarcan desde la restauración de la salud hasta la resolución de conflictos. ​

Causa de la muerte:
Fue degollada, su cuerpo violado y descuartizado.

Ubicación:
Cementerio El Salvador en  Jujuy, su sepultura es su altar y se encuentra siempre con ofrendas y la Ruta 56 donde la mataron.

Milagros:
Ayuda en la unión familiar, la salud, el trabajo y a los estudiantes.

Mas info:

Coluccio, Félix (2007). “Almita Visitación Sibila”Cultos y canonizaciones de Argentina (1ra edición edición). Buenos Aires: Ediciones del Sol. p. 208. ISBN 978 950 9413 10 8.

Daiana Lucía Soria y Marcelo Burgos escrito en Revista Anfibia. 

Angela de Ponce

Martin Escudero. Director del Cementerio