ANASTÁCIA

Fecha y lugar:
Pompéu, 1740. Se desconoce fecha de la muerte, Río de Janeiro. (Brasil).

Biografía:
Nacida de una violación a la princesa bantú de Angola llamada Delminda, quien fue tomada como esclava en la época de los primeros colonizadores de Brasil por un hombre blanco. Anastácia fue a su vez vendida como esclava, destacando por su belleza, porte y unos grandes ojos azules. Se opuso a los abusos sexuales del hijo de su amo y como represalia fue obligada a llevar  de por vida una máscara en el rostro y collar de hierro. Ello le causó una terrible gangrena y parece que fue llevada a Rio de Janeiro donde murió. Su culto se inicia tras una exposición en la Iglesia del Rosario (Rio de Janeiro) con motivo de la conmemoración de los 90 años de abolición de la esclavitud, iglesia posteriormente destruida por un incendio. La imagen de Anastasia ha sido venerada por los negros brasileros desde el siglo XIX, pero no fue hasta 1968 (año internacional por los derechos humanos ONU) que se la denominó como santa. Aunque la iglesia católica no la reconoce como tal, Anastasia sigue siendo una figura importante en la devoción católica de Brasil. 

Causa de la muerte
Fue víctima de gangrena por el collar y la mordaza que llevaba.

Ubicación
Cementerio de la Soledad en Belem, Para, Northern Brazil. El cementerio construido en 1850 fue remodelado en 1913.

Festividad
Es venerada en Rio de Janeiro y se la reconoce como mártir de la dignidad negra, sin fecha exacta

Milagros
A pesar de su traumática situación, Anastasia siempre mantuvo su nobleza y se dice que incluso llegó a desarrollar poderes curativos y a producir milagros mientras vivió. Existe una versión de su historia que afirma que antes de morir Anastasia llegó a curar al hijo de su amo y su amante perdonándoles su crueldad. 

Iconografía
Recreaciones a través de dibujos donde es representada portando la máscara

Mas info
Alves Teixeira , Antonio “Anastácia escrava e mártir negra”, Editora Eco.
Burdick, John “Blessed Anastácia: women, race and popular christianity in Brazil”. Routledge, New York 1988.