AMELIA GOYRI DE ADOT

La milagrosa.

Fecha y Lugar:

1877-1901. La Habana. (Cuba).

Biografía:

De familia correspondiente a la alta burguesía cubana, era nieta de Francisco Goyri y Beazcoechea (procedente de Arrate, Guipúzcoa) uno de los fundadores y presidente del Banco Español de la Isla de Cuba y su universo giraba entorno a la vida social del palacio de los Marqueses de Balboa residencia de su tutora legal y tía, Inés Goyri. Según su más destacada cronista, María Antonia Ruiz, Amelia estaba enamorada desde los 13 años de su primo segundo José Vicente Adott con quien se comprometió en secreto, pero la familia se opuso rotundamente, ya que no podía garantizarle un futuro de bienestar. Años después, al iniciarse en 1895 la Guerra de Independencia, José Vicente marchó a luchar por Cuba. Regresó a los tres años, con grados de capitán del Ejército Libertador y decidido a solicitar en matrimonio a la joven a la que también amó desde niño y quien no había parado de sufrir por su amor imposible. Para entonces había fallecido la madre de Amelia, también su tío el Marqués de Balboa y su padre, muy enfermo, no tuvo más remedio que acceder. Se casaron el 25 de Junio de 1900 y poco después Amelia quedó embarazada. El 3 de Mayo de 1901, sufrió un ataque de eclampsia /hipertensión en el octavo mes de gestación. La ciencia médica de la época no pudo salvarla, y murió al igual que la criatura que fue enterrada entre sus piernas. El esposo empezó a visitar su tumba a diario. Su cuerpo se encontró intacto en la tumba 13 años después. Alrededor de la misma se han colocado  exvotos y lapidas recordatorias de los milagros concedidos. La tradición de la visita consiste en saludarla, haciendo sonar una de las cuatro argollas de metal que adornan la bóveda, y tocando la parte inferior de la imagen esculpida. Al retirarse el visitante nunca debe dar la espalda.

Causa de la muerte
Ataque de Eclampsia.

Ubicación
Cementerio Colón en la Habana

Festividad
El día de la madre, en mayo.

Milagros
En 1904 se exhuma el cadáver apareciendo tanto el de ella y como el del feto, intactos. 

Iconografía
La tumba reproduce su imagen tal y como era según fotografía de época

Mas info
El historiador Fernando Ortíz, escribe en 1928 una crónica titulada “La Milagrosa del Cementerio Colón”